Introducción
Un artista entre dos mundos
Francisco de Goya y Lucientes ocupa una posición decisiva en la historia del arte europeo. Su trayectoria permite recorrer, en una sola figura, el final del Antiguo Régimen, la cultura ilustrada, la crisis política de comienzos del siglo XIX y una nueva forma de mirar lo humano.
Su obra atraviesa registros muy distintos: escenas festivas, retratos cortesanos, estampas satíricas, imágenes de guerra, visiones sombrías y composiciones de enorme intensidad psicológica. Esa amplitud explica por qué su pintura y su obra gráfica siguen siendo una referencia central para comprender la modernidad.
La fuerza de Goya no reside solo en su técnica, sino también en su capacidad para convertir la imagen en pensamiento: observa, critica, conmueve, denuncia y deja abierta una zona de inquietud que todavía interpela al espectador contemporáneo.